periodismo y gestión cultural…, tan lejos y tan cerca?

Dejadme que utilice este espacio como un simple cuaderno notas para reflexiones en las que me gustaría adentrarme algún día. Sólo apuntarlas, para cuando tenga tiempo y calma…

Hoy tuvimos una de esas tertulias que mensualmente se proponen desde la APGCC. Un espacio informal, una de esas excusas estupendas para compartir una cervecita mientras se presenta algún proyecto o tema que parezca interesante. Y hoy con el lujo de poder entrar en el mundo del periodismo cultural de la mano de Albert Lladó, editor de Revista de Letras y coordinador de la sección de Cultura de LaVanguardia.com. Albert empezó días atrás a calentar motores compartiendo con nosotros lo que para él son los 10 mandamientos del periodista cultural.

Los leo antes de salir. Me reafirma por qué siempre suelo sentirme tan cercana a sus posicionamientos, … y descubro más similitudes entre la gestión y el periodismo cultural de las que nunca me planteé. Aprovecharé algunos de sus titulares, que para eso es el profesional:

Safranski: “la información ya no se transforma en experiencia” por culpa de la aceleración. (…) Reserva espacios para lo mediato”

“El periodista tiene que transformar los datos y las cifras en propuestas de conocimiento”

Para alguien como yo que defiende que el reto de la gestión cultural es intentar contribuir a la generación de contextos y experiencias significativas, proponer relaciones, estímulos que provoquen reflexiones, y que para ello se requiere calma y trabajo en profundidad… Sin dejarse arrollar por las imposiciones de la superflua y variable inmediatez de lo “noticiable”, ni por el peso de las modas. Siempre atento y abierto, receptivo y ágil, pero preservando ese espacio de reflexión que permita convertir la información en conocimiento.

“La verdadera inteligencia es la capacidad de relacionar, poner en contexto, y mostrar los lazos que permanecen invisibles”

No muy alejado del rol del gestor cultural entendido como un intermediador (la palabra “mediador” tiene unas resonancias que aún me chirrían), como alguien capaz de detectar relaciones posibles, de provocarlas, sugerir puentes…

“No infravalores a nadie. Todas las personas son portadoras de historias que explicar”

Si entendemos que no es posible trabajar en gestión cultural sin una actitud de humildad, sin capacidad de escucha, sin entender la cultura como la riqueza de una experiencia generada a partir de la mirada activa de muchos y de cada uno…

“Pascual Serrano: para escribir hace falta valor, y para tener valor hace falta tener valores. Sin valores más vale callar”

Qué placer leer algo así cuando eres incapaz de entender la gestión cultural sin compromiso, sin ideales, sin valores que defender y sin valor para defenderlos…

El periodismo no acaba con las injusticias sociales, pero puede ayudar. Si puedes, sacude y zarandea a quien permanece dormido” La cultura es quien crea nuevos relatos. Podemos, poco a poco, romper los corsés que parecen inalterables. La cultura tiene como principal función preguntarse por las potenciales condiciones para que todos los ciudadanos sean libres y tengan los mismos derechos. La cultura es política en mayúsculas.”

La cultura tampoco acabará con las injusticias sociales. Pero quizá ayude a despertar conciencias, provoque reflexiones que permitan cuestionar lo aparentemente incuestionable, contribuya a generar espíritu comunitario, a reforzar autoestimas, dotar de herramientas para un posicionamiento libre y consciente…  Y sin nada de todo esto será posible nunca acabar con las injusticias sociales. Sí, cultura es política en mayúsculas. Y sí, es necesario dejar que aparezcan nuevos relatos, nuevas interpretaciones de una realidad que se presenta como monolítica e inalterable.

 Y a partir de ahí en la tertulia surgieron muchos otros temas que dejo ahí al aire, para que no se escapen:

Algunos problemas con los que tiene que batallar y retos a los que se enfrenta el periodista (y el gestor cultural):

–          Ruido (informativo, pero también de oferta cultural)

–          Autocensura (elemento clave de la credibilidad / decadencia y desprestigio del periodismo…, ¿y de la gestión cultural?)

–          Dinosaurios, precarios y otros animales

–          Esa sinuosa y frágil línea fronteriza que separa la cultura del ocio…

Algunos requisitos:

–          Identidad propia  (contenidos y reflexiones propias como garantía de sostenibilidad y de su propio sentido)

–          Etiquetas e inmediatez combinada con análisis y profundidad. Estrategia híbrida de posicionamiento basado en actualidad, y con titulares basados en etiquetas clave, pero también en titulares sugerentes y trabajo editorial y documental de fondo.

–          Superar la visión de los grandes medios como única medida de valoración y prestigio de eventos culturales

–          Colaboración “tecnólogos” – periodistas y gestores culturales, desde el reconocimiento y suma de la creatividad de todos

Y algunas oportunidades:

–          El control de la información reservada como herramienta básica de poder, deja de tener sentido en la era de las redes.

–          Gestor cultural – periodista cultural: del intrusismo a la colaboración. Las nuevas posibilidades de acceso e interacción directa entre gestores culturales y creadores y periodistas culturales pueden convertirse en  relaciones de colaboración real y horizontal?

–          Espacio digital dedicado a cultura más amplio, más económico = más libre.

–          El periodismo digital permite varias lecturas, varios titulares, varios niveles

 

…algún día encontraré el tiempo y la calma para profundizar en mis notas… Hoy no, lo siento!

 

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Acerca de delirandounpoco

...y me dio por delirar un poco... (suele pasar) ...la versión oficial? algo así como gestora, consultora, comunicadora cultural..., o algo parecido...
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Una respuesta a periodismo y gestión cultural…, tan lejos y tan cerca?

  1. carmemix dijo:

    M’han agradat aquestes quatre ratlles, un bon resum (i inici de) de reflexions, realitats, desitjos i crítiques des de la comparativa (i suma) entre un periodista cultural i un gestor. M’he quedat amb ganes (i et convido) a obrir debat sobretot amb l’autocensura (he entés a mitges el missatge, potser també et referies a ser més valent i no tenir por a opinar?), l’intrusisme (ai, esa ‘delgada línea’ roja entre uns i altres, els conceptes de ‘gestió’, ‘difusió’, ‘expansió’ de la proposta cultural) i – n’afegeixo un de punt – d’una possible sobrevaloració del periodista com a marcador de tendències (l’opinador, el crític, els interessos, el poder dels mitjans, els superpoders d’alguns, la fama, la tendència -inaevitable de vegades- a mirar sols el resultat i no el procés…), i un altre, les diferències entre el periodisme cultural (aquell que respira compromís, valors, afinitats i que viu la cultura com un valor afegit) i el ‘periodisme’ que parla d’esdeveniments culturals com qui parla de la pluja, que descriu – sense opinar, aseptic, potser perquè tampoc sovint sap de què parla, no n’és especialista, o potser l’ha enviat una agència a última hora i sols entén de paraigües de colors (què dolenta! 😉 – el què passarà, passa o ha passat editant paraules sense ganes. En fi, una petita opinió, absolutament subjectiva. I sí, hi ha molt a parlar, un tema amb ‘xixa’, i això tant sols és el començament! 😉

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